• J:J.Soriano: “La medida la contempla la Ley y ser haría poniendo en marcha programas de concienciación que sustituyen las mulatas a los jóvenes de hasta 200 euros por comportamientos incívicos”


 

El grupo municipal Ciudadanos llevará al próximo pleno una moción para que el Ayuntamiento de Crevillent pueda sustituir las sanciones pecuniarias impuestas en vía administrativa, por la ejecución o desarrollo de actividades socioeducativas o de trabajos en beneficio de la comunidad. La medida está ya vigente en ciudades como Bilbao, Málaga o Soria, donde se compensan las multas por trabajos sociales.

Según ha explicado el portavoz de C’s, José Javier Soriano, “la medida se haría poniendo en marcha programas de concienciación, que sustituyen las multas a los jóvenes de hasta 200 euros, multas derivadas de comportamientos incívicos, como son desde el mes de abril las que se aplican por hacer botellón, orinar en la calle, pintar en las paredes o provocar alteraciones leves del orden público pueden compensarse por trabajos que repercuten en beneficio de la comunidad”.

El programa, según ha expuesto el regidor, “pretende mostrar a los jóvenes realidades muy diferentes a las suyas, como la de los mayores o la de los inmigrantes, y despertar su sentido de la madurez y la responsabilidad. Realizando actividades como la limpieza de colegios, acompañar a personas mayores, reparar los posibles desperfectos, etc”.

La medida está dentro de la Ley y entre los beneficios que aporta figuran: “la reeducación y reinserción social de la persona infractora; la participación es voluntaria, lo que favorece la consecución de resultados positivos; que se acerque al hecho cometido en la persona infractora, agudizando su sentido de responsabilidad, a enfrentarse directamente a las consecuencias de sus actos y el daño causado; permite a la persona infractora sentirse útil, al realizar conductas positivas que reducen el daño causado; facilita el aprendizaje de pautas de asertividad y potencia la empatía; decrece sustancialmente la reincidencia en infractores/as primarios/as, en comparación con los resultados obtenidos cuando se les aplica una sanción pecuniaria, que en los menores de edad sufragan los padres; y se produce resarcimiento comunitario”.

Así las cosas, tal y como ha apuntado J.Javier Soriano, de lo que se trata es de que “comprendan, especialmente cuando se trata de menores, que la colectividad ha sufrido de modo injustificado unas consecuencias negativas derivadas de su conducta, que entiendan y asimilen que actuaron de manera incorrecta, que merece el reproche de la sociedad y que la prestación que se les exige es un acto de reparación justo, buscando siempre una conexión entre el hecho cometido y la actividad a realizar”.