• Manresa: “Colocar a un simpatizante de IU o proclamar que PSOE y Bellido se bajaron los pantalones ante Ortiz requiere una investigación interna en toda regla”

Alicante, lunes, 14 de mayo de 2018. “Hemos llegado a un punto en el que no caben las medias tintas tras la serie de informaciones que vienen apareciendo en los medios de comunicación estos últimos días; el alcalde Luis Barcala tiene la obligación de un replanteo radical en el control de la limpieza tras los pufos que ha dejado el tripartito”, ha declarado Antonio Manresa, portavoz adjunto del grupo municipal de Ciudadanos (Cs) en el Ayuntamiento de Alicante. “De momento ya hemos solicitado por Registro Municipal todo el expediente de los servicios prestados por un simpatizante de IU para los eco-puntos y si hubo una contratación previa”, ha matizado el edil recordando al mismo tiempo que “Guanyar siempre presumió cuando estaba en el Gobierno local de dar la máxima publicidad en los encargos, incluidos los menores, y ese fue uno de los motivos de que expulsaran de su grupo municipal a Nerea Belmonte, además de por enchufar a allegados”. Cabe recordar que Guanyar controló la Concejalía de Limpieza, primero con Víctor Domínguez, luego con Miguel Ángel Pavón, hasta la ruptura del pacto de gobierno de izquierda el pasado mes de noviembre.

El colmo de este desaguisado han sido las declaraciones de Pavón proclamando que PSOE y Compromís se bajaron los pantalones ante el empresario Enrique Ortiz, uno de los socios de UTE-Alicante, el mismo al que iban a poner en cuarentena estableciendo una especie de cordón sanitario, tal y como se hartaron de decir en la campaña electoral”, ha expresado Manresa. “Lo peor que podría hacer Luis Barcala es regodearse con estos temas y desde Cs se le insta a que abra una investigación interna en toda regla, además de convocar la comisión municipal de estudio para la vigilancia de la contrata tal y como venimos demandando de forma inisistente”. “No olvidemos que fue el PP quien adjudicó la actual contrata de la limpieza y que el propio alcalde reconoce ahora que hubo una baja temeraria de 14 millones de euros, abriendo así la puerta a pagar más por el servicio, lo mismo que pretendió Echávarri con la complicidad del portavoz de Compromís, Natxo Belllido”, ha matizado el edil.